La Campana que despertó a la Luna
La campana sonó a las tres y diecisiete de la madrugada. No debería haberlo hecho. El campanario de San Edras llevaba más de cuarenta años sin campana. La retiraron después del incendio que destruyó medio barrio antiguo y, desde entonces, la torre había permanecido muda, ennegrecida por el humo y rodeada de edificios abandonados. Nadie subía allí. Nadie tenía motivos para hacerlo. Clara despertó sobresaltada en el pequeño apartamento que había alquilado frente a la plaza. Al principio pensó que el sonido formaba parte de un sueño. Sin embargo, volvió a escucharlo. Una sola campanada. Profunda. Lenta. Demasiado cercana. Se incorporó en la cama y permaneció inmóvil, con la respiración contenida. La habitación estaba completamente a oscuras, salvo por la luz amarillenta de una farola que se filtraba entre las cortinas. El aire olía a humedad y a madera vieja. Cuando se acercó a la ventana, vio que la plaza estaba vacía. La fuente del centro no funcionaba desde hacía años. Los...